Suecia casi abandonó el efectivo, y luego aprobó una ley para salvarlo.
Solo un 5 % de los suecos pagó en efectivo su última compra en una tienda en 2025, según el Riksbank, y uno de cada tres pequeños negocios lo rechaza. Desde el 1 de julio de 2026, los supermercados y las farmacias tienen que aceptar efectivo en una caja atendida por personal, lo que da una idea de hasta dónde había llegado la cosa. Lleva tarjeta o el pago con el teléfono; Swish, la app con la que paga todo el mundo, necesita un número personal sueco y una cuenta bancaria.



